TRAS LAS ELECCIONES, EL PJ BONAERENSE ENCARA UN NUEVO CICLO CON MÁXIMO KIRCHNER A LA CABEZA

El PJ Bonaerense, el órgano partidario del distrito electoral más importante del país, encarará una nueva etapa después del año electoral bajo la presidencia de Máximo Kirchner, quien fue elegido en mayo pasado al frente de una lista de unidad que congregó a todos los sectores del Frente de Todos (FdT).

Máximo Kirchner, referente de La Cámpora y jefe del bloque de diputados del FdT, asumirá formalmente su nueva función al frente del Consejo del PJ provincial el próximo sábado 18 de diciembre, sobre el filo de fin de año, a través de un acto que contará con la participación de todas las corrientes, como la sindical, la femenina y la juventud, entre otras.

De todos modos, fuentes del entorno del camporista indicaron que todavía no se definieron los detalles de esa actividad.

El camino de Máximo Kirchner hacía la proclamación en el PJ Bonaerense formó parte de una secuencia: empezó en marzo pasado, cuando el partido presentó una lista de unidad para la renovación de autoridades, como paso previo a la conformación de las listas de candidatos legislativos que competirían luego en las PASO del 12 de septiembre y las elecciones generales del 14 de noviembre.

El PJ Bonaerense oficializó su nómina el 16 de marzo y presentó el acuerdo como una “propuesta de consenso, resultado de la unidad de los distintos sectores del peronismo bonaerense”.

Al incluir a ministros de los Gabinetes nacional y provincial, sindicalistas nucleados en las distintas centrales obreras y dirigentes camporistas, el partido señaló en su momento que la unidad alcanzada “expresa también un marco de pluralidad al incluir representación de las distintas corrientes del movimiento popular, los intendentes del Conurbano y el interior provincial, la juventud, el movimiento obrero y referentes territoriales”.

El 19 de junio pasado, en un momento complejo de la pandemia y con la vigencia de medidas de prevención para evitar contagios, el justicialismo de la provincia de Buenos Aires llevó a cabo un congreso multitudinario de carácter virtual que avaló la elección del jefe parlamentario del FdT en Diputados como nuevo titular del Consejo partidario.

La gestión saliente del PJ Bonaerense está encabezada por el tándem Gustavo Menéndez-Fernando Gray, intendentes de Merlo y Esteban Echeverría, respectivamente, quienes tomaron las riendas del partido en 2017, cuando el peronismo venía de una derrota legislativa en la provincia de Buenos Aires ante la entonces gobernante alianza Cambiemos.

Menéndez y Gray le imprimieron a la gestión partidaria un fuerte sello territorial, sin negarse a debates sobre la necesidad de una renovación, pero la pandemia terminó posponiendo todas las actividades previstas y los dirigentes terminaron reuniéndose en varias ocasiones bajo la modalidad de las videoconferencias.

Cuando llegó el momento de la renovación, Gray se presentó a la Justicia para solicitar no sólo que se respetaran los mandatos vigentes -la conducción de ambos vence el 17 de diciembre próximo- sino para intentar impugnar la cuestión de fondo, que fue el proceso de designación de Máximo Kirchner como presidente.

Ante un fallo adverso de la Justicia Electoral bonaerense, el jefe comunal de Esteban Echeverría acudió a la Cámara Nacional Electoral (CNE), que en agosto último también avaló la designación del camporista al frente del consejo partidario del PJ.

Para garantizar la representación de la mayoría de los sectores del FdT, integran la lista de unidad los ministros Gabriel Katopodis (Obras Públicas) y Jorge Ferraresi (Desarrollo Territorial y Hábitat), además de la exministra de Gobierno provincia, Teresa García y la vicegobernadora bonaerense Verónica Magario.

Por la rama femenina fueron inscriptas la intendenta de Quilmes, Mayra Mendoza, junto a Karina Menéndez, Juliana Di Tulio y Liliana Schwint, mientras que por la rama sindical figuran Esteban Sanzio, Vanesa Siley, Omar Plaini, Humberto Bertinat y Walter Correa.

A pesar de que todavía no asumió, Máximo Kirchner actúa y es reconocido por los intendentes y el resto de los dirigentes del peronismo bonaerense como referente y conductor del PJ del distrito.

Por Nicolás Poggi para Télam

JUNTOS POR QUILMES EN PLAZA DE MAYO PARA CONMEMORAR EL DÍA DE LA DEMOCRACIA Y LOS DERECHOS HUMANOS

Juntos por Quilmes participó ayer de la masiva movilización popular a Plaza de Mayo para conmemorar el Día de la Democracia y los Derechos Humanos, acto que estuvo encabezado por el presidente Alberto Fernández, la vicepresidenta, Cristina Fernández de Kirchner y que contó con la participación de los exJefes de Estado de Brasil y Uruguay, Luiz Inácio “Lula” da Silva y José “Pepe” Mujica, respectivamente.

Allí, militantes y dirigentes de la agrupación estuvieron junto a la intendenta Mayra Mendoza.

“Fue una tremenda movilización popular… El Peronismo en la calle. Juntos Por Quilmes, con las mismas ideas y la misma pasión junto a Mayra Mendoza… Quilmes Presente, para defender nuestros derechos. Quilmes Presente, bancando a Alberto y Cristina”, expresó Ángel García, referente de Juntos por Quilmes y secretario de Servicios Públicos

Cabe destacar que también participaron el flamante concejal José Luis Contreras y el exedil José Barros.

UN FESTEJO A PLAZA LLENA POR LOS 38 AÑOS DE LA DEMOCRACIA ARGENTINA

Ante un escenario emplazado en la calle Balcarce, más once pantallas gigantes dispuestas frente a la Casa Rosada y en calles adyacentes, decenas de miles de personas con banderas y remeras multicolores colmaron hoy la Plaza de Mayo para festejar un nuevo aniversario de la recuperación de la democracia, en 1983.

La multitud fue convocada para escuchar los discursos del presidente Alberto Fernández, la vicepresidenta Cristina Fernández de Kirchner y el exmandatario brasileño Luiz Inácio Lula da Silva, en un llamado a dar valor al sistema democrático y la plena vigencia de los derechos humanos.

Las columnas empezaron a ingresar en el mediodía y dos horas después la Plaza ya lucía completa, con manifestantes que buscaban ingresar por Avenida de Mayo y las dos Diagonales.

Los primeros espacios frente a la Casa de Gobierno estaban ocupado por las columnas del Movimiento Evita, Somos Barrios de Pie y la agrupación OLP, como también por corrientes del peronismo bonaerense que se habían movilizado desde los municipios del Gran Buenos Aires.

Aunque la jornada arrancó nublada, pasado el mediodía comenzó a despejarse y entonces se empezó a hacer sentir la combinación de sol, humedad (70% según el servicio metereológico) y las multitudes que compartían un espacio limitado, por lo que la empresa estatal Aysa empezó a distribuir gratuitamente sachets de agua mineral que grupos de jóvenes, con espíritu festivo, abrían para saciar la sed y arrojar agua entre la gente.

En las primeras horas de la concentración, cuando todavía se podía andar sin problemas desde Hipólito Yrigoyen a Rivadavia y desde Balcarce a Bolívar, se veían con claridad los pasacalles que algunas organizaciones habían colocado en las primeras horas del día e incluso la noche anterior: frente a la Catedral se lucían varias consignas que remitían a frases famosas del Papa Francisco (“El todo es superior a las partes” y “La unidad es superior al conflicto”), pertenecientes a la organización Encuentro Peronista, que colgaban entre el alumbrado público y una de las tradicionales palmeras de la Plaza.

Otras banderas portaban los clásicos apellidos de dirigentes del peronismo, como una celeste y blanca instalada en las alturas, cerca del Banco Nación, que decía “Katopodis, San Martín”, por el ministro de Obras Públicas y exintendente de ese municipio del conurbano.

En distintos puntos de la Plaza también se hacían notar los pasacalles azules de la intendencia de La Matanza con el nombre completo del jefe comunal Fernando Espinoza bien visible en letras blancas.

Pasadas las 17, una columna muy grande de organizaciones kirchneristas con una participación importante de La Cámpora y otros espacios del Frente de Todos llegó a la Plaza por la Diagonal Norte -se habían concentrado en el Obelisco- y con la presencia entre sus primeras filas de dirigentes conocidos, como la intendenta de Quilmes, Mayra Mendoza, que caminaba mientras otros militantes le pedían sacarse selfies, todo bajo el ritmo que marcaba una banda musical con redoblantes y trompetas.

En la cabecera de esa columna marchaban el jefe del bloque del FdT en la Cámara de Diputados, Máximo Kirchner; el senador nacional y titular del PJ porteño, Mariano Recalde; y la senadora reelecta por Mendoza, Anabel Fernández Sagasti; quienes saludaban mientras avanzaban despacio en el ingreso a la Plaza de Mayo, detrás de una bandera que decía “Primero la Patria”.

“Ojalá que Lula pueda devolverle a Brasil el prestigio que perdió, deberíamos aprender todos de la fortaleza que demostró”, afirmó Máximo Kirchner cuando un movilero de C5N hizo el esfuerzo para llegar hasta ese rincón de la Plaza, unos metros delante de la Catedral, donde lo flanqueaba la diputada nacional Paula Penacca (FdT).

La columna llegó a través de Roque Sáenz Peña, donde se había montado una de las 11 pantallas gigantes que transmitieron lo que pasaba en el festival y que estaban repartidas entre el escenario, donde se colocaron dos, y el resto de la Plaza y las inmediaciones, con otras dos sobre Rivadavia, un par también en Hipólito Yrigoyen, una en Diagonal Sur y dos más sobre la calle Bolívar, frente al Cabildo.

Otras agrupaciones también habían desplegado sus enseñas entre la Pirámide y los postes del alumbrado público u otra de las palmeras, como el sindicato Luz y Fuerza, el Movimiento Territorial Liberación, el Partido Comunista, el espacio Puebla, una bandera Wiphala de los pueblos originarios y otra de la organización Movemos, mientras que en las esquinas cercanas y en algunos canteros del pasto se juntaban pequeños grupos atraídos por los puestos de venta de hamburguesas, choripanes, agua mineral, cerveza y gaseosa fría: uno de los vendedores, como ocurrencia de marketing, aseguraba que su cerveza era “la que toma Cristina”.

Entre la muchedumbre había quienes buscaban terminar el día con una diferencia económica a través de la venta de remeras con imágenes e inscripciones alusivas; también había quien exhibía bustos de Néstor Kirchner realizados con resina, lijados a mano y pintados con aerosol, procedimiento que -remarcó- le llevaba “dos semanas”.

Entre los manifestantes se encontraba Eugenia, empleada en el Poder Judicial de la ciudad de Olavarría, de 39 años, quien contó a Télam que estaba “de paso por Capital” y por esa razón aprovechó “para acercarse a la Plaza” porque quería presenciar de primera mano el acto por el Día de la Democracia y los Derechos Humanos.

“La he bancado siempre a Cristina -contó a esta agencia- y también a Alberto. Este ha sido un gobierno complicado con todo lo de la pandemia, no se ha podido ver mucho (de la gestión) porque estaban muy abocados a eso. Esperemos que ahora se tranquilice el tema de la pandemia y empiece a resurgir la economía, que es lo que está más complicado”, manifestó la trabajadora de la Justicia, quien transmitió su expectativa en que se consolide un “repunte” de la actividad económica.

Otra historia entre la multitud era la de Leonardo Parigi, de 39 años, docente, artista y director de Programación Cultural e Integración Regional en Cultura del gobierno bonaerense, quien caminaba de la mano de sus dos hijas, ambas menores de 10 años.

“Vinimos en familia, con mis dos hijas y mi compañera, con la organización y un montón de vecinos y vecinas de Cañuelas”, confió a esta agencia para luego subrayar que la experiencia de compartir una concentración de ese tipo lo ponía contento porque implicaba “volver a ocupar la calle y encontrarnos entre ‘compañeres'”.

Entre los asistentes había muchísimos jóvenes que, por supuesto, no habían nacido en 1983 y que sin embargo valoraban lo que significaba para la Argentina 38 años consecutivos de democracia, lo que convirtió a cada 10 de diciembre en una fecha para festejar, una reflexión colectiva a la que apelaron los organizadores y que Matías Álvarez, de 23 años, estudiante de Ciencias Políticas de la UBA compartió en diálogo con Télam.

“Hay que celebrar estos 38 años de democracia y hay que seguir cuidándola porque estamos en épocas donde vemos diputados que hacen campaña electoral con discursos negacionistas y consiguen bancas en el Congreso”, dijo.

“Hay que apostar por las instituciones de la República, para que sean mejores. Hoy, por ejemplo, hablan Cristina y Lula y no es casual: ellos, en sus respectivos países, fueron perseguidos políticamente por la Justicia y eso en una democracia no puede pasar”, remarcó el aspirante a politólogo.

ENCUENTRO EN QUILMES OESTE

Continuando con los encuentros que Juntos por Quilmes viene realizando en cada punto del distrito, se llevó a cabo una reunión con militantes en Quilmes Oeste.

“Seguimos hablando con compañeros y compañeras sobre lo que viene. Convencidos que el camino para transformar es la Militancia”, manifestó Ángel García.

JUNTOS POR QUILMES EN LA REUNIÓN PLENARIA DE LA CTA

Militantes y dirigentes de Juntos por Quilmes participaron de la reunión plenaria de la CTA Quilmes, junto a la intendenta Mayra Mendoza.

“Estamos convencidos que la Unidad es la herramienta para transformar la realidad y debemos ayudar a consolidarla. Participamos activamente acompañando a Pablo Insua , nuestro compañero y actual secretario de organización de CTA”, sostuvo el referente de la agrupación, Ángel García, al tiempo que agradeció a la concejal Susy Pazz por las palabras de reconocimiento.

REUNIÓN DE LA MILITANCIA EN VILLA LUJÁN

Continuando con los encuentros que Juntos por Quilmes y el Frente de Agrupaciones PERONISMO PARA TODOS viene llevando adelante en cada punto del distrito, se llevó a cabo una reunión con los militantes de Villa Luján.

“Fue una charla intensa sobre las problemáticas que aún se deben resolver, compromiso de consolidar una red territorial que acerque soluciones. En La Ribera se puede vivir mejor, es tiempo de más militancia”, sostuvo el secretario de Servicios Públicos y referente de la agrupación, Ángel García.

LA VICEPRESIDENTA DIJO QUE LA DECISIÓN DE UN ACUERDO CON EL FMI “SIEMPRE LA TUVO” EL PRESIDENTE

La vicepresidenta Cristina Fernández de Kirchner consideró que la decisión sobre un acuerdo con el Fondo Monetario Internacional (FMI) “siempre la tuvo, la tiene y la tendrá el Presidente de la Nación” y pidió que “a nadie lo engañen sobre quién decide las políticas en la Argentina”, en una carta publicada en sus redes sociales.

Fernández de Kirchner se pronunció de ese modo en una misiva titulada “De silencios y curiosidades. De leyes y responsabilidades”, que publicó en su cuenta de Twitter y en su página oficial, en la que se refiere a la deuda que dejó el Gobierno de Mauricio Macri, el rol de la oposición y los medios de comunicación. En el texto, aludió al título de una nota periodística que decía: “El FMI, la lapicera de Cristina Kirchner y la disputa que recrudece de Alberto Fernández con la vicepresidenta”.

La carta completa

De silencios y curiosidades. De leyes y responsabilidades.

Los silencios y las curiosidades.

Hace ya varias semanas desde los medios de comunicación hegemónicos, los sectores del poder real en la Argentina y, crease o no -según pude leer en letra de molde-, también desde el Fondo Monetario Internacional (FMI) y los brokers de Wall Street, se especula con “el silencio de la vicepresidenta” y su posición respecto de un posible acuerdo con el FMI por los 57.000 millones de dólares que pidió el gobierno de Mauricio Macri en el año 2018, de los cuales se alcanzó a desembolsar en menos de un año, la bonita suma de 44.500 millones de dólares.

Se preguntan “¿qué va a hacer Cristina respecto de esta cuestión?”. Sólo para reflejar el grado de confusión que se pretende instalar, elijo al azar uno de los titulares que se han publicado: “El FMI, la lapicera de Cristina Kirchner y la disputa que recrudece de Alberto Fernández con la vicepresidenta” (SIC).

Sin embargo, la actitud más curiosa proviene de la coalición opositora que ha ganado, a nivel nacional, las elecciones parlamentarias celebradas el 14 de noviembre pasado. Declaraciones como “no vamos a decir nada del acuerdo con el FMI hasta que Cristina no opine” son moneda corriente en portales, programas de TV y redes sociales.

¿En serio que los mismos y las mismas que trajeron de vuelta el FMI a la Argentina, reiniciando el ciclo trágico de endeudamiento que Néstor Kirchner había clausurado en el año 2005, hoy no se hagan cargo de nada?

¿En serio que los mismos y las mismas que recorrieron el país y los canales de televisión recitando el mantra “hay que quitarle la mayoría a Cristina en el Senado para que el Congreso no sea una escribanía del gobierno”, ahora quieren que “Cristina defina si el acuerdo con el FMI está bien o está mal”?

¡Vamos! ¡Por favor! La política debe dejar de ser sólo un show para la televisión. A partir del 10 de diciembre de este año y por primera vez desde 1983, con el advenimiento de la democracia, el peronismo no tendrá quórum propio en la Cámara de Senadores de la Nación.

Cuando se busca el voto popular en elecciones libres y sin proscripciones se debe ejercer la responsabilidad de esa representación. Más aún, cuando se han ganado las elecciones. ¿O para qué quieren las bancas? ¿Para cobrar la dieta? ¿O tal vez para viajar al exterior con pasajes gratis y viáticos en dólares? ¿Para posicionarse de cara al 2023?

Debo confesar que no me sorprende la irresponsabilidad política de la oposición. La historia de nuestro país está plagada de fuerzas políticas que llegaron al gobierno diciendo una cosa e hicieron exactamente lo contrario una vez que atravesaron la puerta de la Casa Rosada.
Las leyes y las responsabilidades.

El 11 de noviembre del 2020 el Poder Ejecutivo Nacional envió al Senado de la Nación el Proyecto de Ley de Fortalecimiento de la Sostenibilidad de la Deuda Pública. Excelente iniciativa que tuvo como objetivo principal evitar que pudiera repetirse en la historia argentina una experiencia similar a la del gobierno de Mauricio Macri, que nos endeudó en apenas un instante de forma extraordinaria, exorbitante e insostenible sin pasar por el Congreso de la Nación.

Permítanme reproducir textualmente el artículo 2 de aquel proyecto: “Dispónese que todo el programa de financiamiento y operación de crédito público realizados con el Fondo Monetario Internacional (FMI), así como también cualquier ampliación de los montos de esos programas u operaciones, requerirá de una ley del Honorable Congreso de la Nación que lo apruebe expresamente.”

19 días después de ingresada aquella propuesta, que contaba con apenas 5 artículos, el Senado de la Nación la aprobó con 65 votos favorables y una abstención. La Cámara de Diputados no se quedó atrás. Con fecha 11 de febrero del 2021, la convirtió en ley -bajo el número 27.612- con 233 votos afirmativos, 2 votos negativos y 2 abstenciones.
Como se podrá observar, surge a simple vista que la totalidad de las fuerzas políticas de ambas coaliciones asumió la responsabilidad de decidir si se aprueba o no, lo que el Poder Ejecutivo negocie y acuerde con el FMI. Todo ello sin perjuicio de que es el titular del Poder Ejecutivo quien lleva adelante las negociaciones en ejercicio de su responsabilidad constitucional en esta materia.

Vale la pena aquí parafrasear y corregir el título al que hiciéramos mención al comienzo de este texto: la lapicera no la tiene Cristina… siempre la tuvo, la tiene y la tendrá el Presidente de la Nación. Y no lo digo yo, lo dice la Constitución Nacional. Que a nadie lo engañen sobre quién decide las políticas en la Argentina.

Argentina, como el resto del mundo, fue y sigue atravesada por la pandemia y los riesgos de una mutación y retorno permanentes. Nuestro país además, tiene el peso inédito de una deuda también inédita con el FMI. Es un momento histórico de extrema gravedad y la definición que se adopte y se apruebe, puede llegar a constituir el más auténtico y verdadero cepo del que se tenga memoria para el desarrollo y el crecimiento CON INCLUSIÓN SOCIAL de nuestro país.
¡Y ojo! Que nadie está hablando de desconocer deudas. Creo que el kirchnerismo (y permítanme utilizar el “ismo” para de algún modo homenajear la formidable gestión de quien fuera mi compañero de vida e identificar un proceso político del peronismo) tiene un atributo histórico que es el de haber pagado las deudas que generaron otros gobiernos. Basta recordar una vez más la cancelación de la deuda con el FMI llevada a cabo por Néstor Kirchner, así como también la reestructuración de deuda llevada a cabo en 2005 y en 2010 con acreedores privados, con la quita más grande de capital e intereses de la que se tenga memoria.

He sido legisladora nacional desde el año 1995 hasta el año 2007, cuando fui electa por primera vez como Presidenta de la República Argentina. Me tocó vivir como ciudadana, al igual que todos los argentinos y argentinas, momentos muy difíciles y como Senadora y Diputada nacional tener que votar en situaciones de gravedad institucional sin precedentes. Y siempre voté de acuerdo a mis ideas y convicciones, lo que no pocas veces me deparó algún que otro inconveniente. Hoy, como marca la Constitución y la ley 27.612, no es Cristina… son los y las 257 diputados y diputadas y 72 senadores y senadoras quienes tienen la responsabilidad legal, política e histórica de aprobar o no cómo se va a pagar y bajo qué condiciones la deuda más grande con el FMI de todo el mundo y de toda la historia.

También he sido Presidenta de la Nación por dos períodos consecutivos. En el año 2010, me tocó completar la reestructuración más exitosa de deuda soberana de la que se tenga memoria realizada, paradójicamente, por quien fuera el Presidente que con menos votos asumiera la primera magistratura en toda la historia argentina. Vaya mi homenaje, una vez más, a tanta capacidad, tanta voluntad y tanto coraje. Cuando como Presidenta me tocó decidir, no cedí a la extorsión de los Fondos Buitre porque ello significaba desconocer los derechos de todos aquellos acreedores externos que de buena fe habían acordado con el Estado argentino en 2005 y en 2010, con consecuencias irreparables para la Argentina. Aún recuerdo cuando en el año 2016, ya con Mauricio Macri en el gobierno, se discutió en el Congreso de la Nación la derogación de las Leyes de Pago Soberano.

Aún retumba en mis oídos el eco de los discursos de algunos compañeros y compañeras legisladoras que votaron en contra de aquella derogación y premonitoriamente sostuvieron que a partir de allí se iba a iniciar un proceso de endeudamiento que indefectiblemente culminaría con la vuelta del FMI a la Argentina. Aunque debo reconocer que ninguno de ellos ni de ellas, como así tampoco quien escribe estas líneas, nunca imaginamos la magnitud de lo que iba a suceder.

Tampoco olvido y, además comparto plenamente, el discurso del Presidente de la Nación del pasado 9 de julio en la conmemoración de la gesta de la Independencia en la Casa de Tucumán
“Todos los días peleo porque la Argentina se ponga de pie, y todos los días peleo contra los que quieren ver de adentro a la Argentina arrodillada. Y no paro, y sigo, y acordamos con los acreedores privados, estamos negociando con el Fondo. ¿La Argentina sabe que este año, de acá a fin de año, tenemos compromisos por casi 5 mil millones de dólares que afrontar con el Fondo, tomado por un gobierno que asumió ese compromiso hace dos años atrás? ¿La Argentina lo sabe? Y además me reclaman que arregle rápido. Mi modelo no está en los que mandan balas de goma a Bolivia. Mi modelo sigue siendo San Martín, Güemes y Belgrano. Nunca esperen de mí que firme algo que arruine la vida del pueblo argentino, nunca, nunca. Y espero que me entiendan, porque si alguien espera que yo claudique ante los acreedores o que claudique ante un laboratorio, se equivoca. No lo voy a hacer. Antes me voy a mi casa, porque no tendría realmente cara para entrar en esa sala si hiciera algo semejante”

Que Dios y la Patria los ilumine a todos y todas. Los argentinos y las argentinas lo necesitamos.